EL MAUSOLEO DE WAŁBRZYCH ES EL ÚNICO MONUMENTO NAZI DE SU CLASE QUE TODAVÍA SE CONSERVA EN EUROPA Y SU USO SIGUE SIENDO UN MISTERIO.
Este misterioso y antaño grandioso monumento aún encarna la visión arquitectónica del nazismo.
Se trata probablemente del último edificio de este tipo en toda Europa, ya que en 1945 se destruyeron dos lugares de culto nazi similares en Polonia.
El misterioso Mausoleo de Wałbrzych – también conocido como el mausoleo de Totenburgo – fue construido en 1938, según el proyecto de Robert Tischler, como monumento al “orgullo, la gloria y el poder”. El mausoleo se levanta en memoria de los 23 pioneros silesios del Movimiento Nacionalsocialista y de los miles de silesios que murieron en la Primera Guerra Mundial.
La estructura tiene forma de fortaleza cuadrada con unas dimensiones de 24 x 27 metros y 6 metros de altura. La enorme estructura se asemeja a los antiguos edificios mesopotámicos.
Como sugiere el nombre “mausoleo”, debió haber sido un lugar de enterramiento, real o simbólico, pero la información sobre su uso, real o previsto, es escasa. Sin embargo, hay un pasillo subterráneo en el edificio que conduce a una cámara funeraria.
En el centro del patio había una gran antorcha de metal diseñada por Ernst Geiger y producida en la Württembergische Metallwarenfabrik, que todavía existe bajo el nombre de WMF.
Las arcadas que rodean el patio están cubiertas de un mosaico de mármol dorado. Por desgracia (o por suerte, según se mire), todos los símbolos nazis originales han sido destruidos o robados con el tiempo. Solo conocemos la magnitud de la impresionante arquitectura sepulcral gracias a las fotografías de antes de la guerra.




Preguntas Frecuentes para visitar el Mausoleo de Wałbrzych
El Mausoleo de Wałbrzych es hoy un sitio al que acude nadie o poca gente, lleno de graffitis y en el que, ocasionalmente, se organizan fiestas gore por jóvenes de Wałbrzych.
Obviamente visitarlo es gratis, no hay un control de acceso y la única precaución que debe tomarse es no ir de noche y evitar pisar los cristales que hay esparcidos por el suelo.








