Ruy González De Clavijo: De Cádiz A Samarcanda

Ruy González Clavijo, litografía de Rufino Casado, 1860. Biblioteca Nacional de España / Ruy González de Clavijo fue el primer cronista de viajes de la literatura castellana.

EXPLORADORES FAMOSOS DEL MUNDO – RUY GONZÁLEZ DE CLAVIJO PASÓ A LA HISTORIA POR SER EL AUTOR DE «HISTORIA DEL GRAN TAMORLÁN» UNO DE LOS PRIMEROS LIBROS DE VIAJE (EN 1406).

Ruy González de Clavijo (de cuyo nacimiento se desconoce la fecha y fallecido el 2 de abril de 1412) fue un embajador del rey castellano Enrique III, quien le encomendó la apertura de una embajada ante la corte del sultán Temür con la intención de crear una alianza para combatir contra los turcos otomanos.​ Temür fue el último de los conquistadores nómadas de Asia Central.

De noble familia madrileña, oficial de la Casa Real y camarero de Enrique III de Castilla, la suerte de Ruy González de Cla-vijo cambió por completo cuando en 1403 el propio rey le encargó que encabezara una embajada a Samarcanda, ciudad hoy de Uzbekistán. Samarcanda era la capital del Imperio timúrida, al frente del cual se hallaba el gran Timur, apodado el Cojo (Lenk), un monarca de crueldad bien conocida pero que mantenía vivas e importantes relaciones con Occidente.

Sin duda sus grandes dotes oratorias fueron claves para tan importante nombramiento, que se convirtió a la poster en uno de los precedentes de los viajes diplomáticos españoles.

La Idea De La Expedición Al Tamorlán

Aquella expedición, en la que tomaron parte también Alonso Páez de Santamaría, Gómez de Salazar, Alonso Fernández de Mesa y una cohorte de sirvientes, había sido ideada en respuesta a otra que Tamorlán (como era conocido Timur en Occidente) había mandado años atrás al monarca castellano, y tenía por objeto trazar itinerarios fiables desde Castilla hasta Asia central, verificar las rutas comerciales, recabar noticias sobre los pueblos transitados y poner de manifiesto la superioridad de Enrique III frente al resto de las monarquías europeas.

Aquel era en un momento difícil en el que, tras la derrota de los cruzados en Nicópolis por las tropas del turco Bayaceto, se abría hacia Europa un pasillo libre para la ambiciones expansionistas de Enrique III, coronadas con la toma de Constantinopla en 1453.

El Viaje A Samarcanda

Pintura del pintor polaco 
Stanislaw Chlebowski en la que se muestra la escena del Gran Timur sometiendo a Bayecid.
Stanislaw Chlebowski en la que se muestra la escena del Gran Timur sometiendo a Bayecid.

La Salida Y El Inicio

El grupo mandado por González de Clavijo partió de Cádiz, probablemente desde El Puerto de Santa María, en mayo de 1403 a bordo de un barco genovés. Tras atravesar el Mediterráneo la embajada llegó a Rodas y luego a Constantinopla, para partir después, por la orilla sur del mar Negro, hasta Trebisonda en un intento por sortear los dominios del sultán turco y así alcanzar Persia, entonces bajo gobierno de los mongoles.

Tuvieron que adentrarse en tierras ásperas y pagar peajes abusivos. Cruzaron Armenia, pasaron cerca del monte Ararat y llegaron por fin a Teherán.

La Llegada A Samarcanda

Se adentraron en el desierto del Turquestán para llegar al río Amu Daria y de allí viajaron a Samarcanda, adonde llegaron el 8 de septiembre de 1404.

Habían transcurrido dieciséis meses desde el inicio de la aventura. En la fastuosa urbe de la Ruta de la Seda permanecieron 75 días, durante los cuales recogieron datos importantes sobre las relaciones entre las diferentes monarquías asiáticas a comienzos del siglo XV.

El Regreso

De regreso, los diplomáticos castellanos llegaron a Bujara, desde donde tomaron el camino de ida e hicieron escala en Trebisonda antes de partir rumbo a su destino final, Alcalá de Henares, adonde llegaron en marzo de 1406, tras un penoso viaje de regreso. Fruto de aquel periplo fue la redacción de la crónica conocida como Viaje a Tamorlán, considerado como el primer libro de viajes de la literatura castellana, atribuido al propio Ruy González de Clavijo, aunque no son pocos los que afirman que también podría haber salido de la mano de otro miembro de la expedición, Alonso Páez de Santamaría.

Finis Opus Coronat: El Libro Del Viaje Y Legado

Placa con el nombre de la calle dedicada a Ruy González de Clavijo que hoy luce en la ciudad de Samarcanda.
Placa con el nombre de la calle dedicada a Clavijo que hoy luce en la ciudad de Samarcanda.

En cualquier caso, se trata de una obra fundamental que llegó a figurar en el diccionario de autores elegidos por la Real Academia para el uso de voces y modos de hablar, entre los escogidos para documentar la prosa desde 1400 a 1500.

Fue publicado por primera vez en español en 1582 por el sevillano Argote de Molina, bajo el título «Historia del Gran Tamorlán e Itinerario y narración del viage» y se tradujo al ruso, inglés, francés, persa y turco, por lo que logró un carácter universal.

El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo en su «De Varones Ilustres», habla así de Ruy González de Clavijo al tratar la Villa de Madrid: «Y de aquella salió / Aquel noble orador / Clavijo, embajador / Del Rey Enrique Tercero / Del cual era camarero / y llegó al Tamorlán / Del cual su fama nos dan / Una militar noticia / Famosa de su milicia / En las partes orientales».

Clavijo fue una figura tan desconocida hoy como importante en su tiempo, y ha merecido numerosos actos de homenaje y de reconocimiento. El último de ellos fue la de nombrar la base española de Afganistán con su nombre. La Base Ruy González de Clavijo cerca de la localidad de Qala-e-now provincia de Badghis en el norte de Afganistan fue la principal base del ejército español en aquel país.

Mapa Con El Viaje De Ruy González De Clavijo

El libro de Ruy González de Clavijo y su viaje al gran Tamorlán fue el primer libro de viajes de la literatura en castellano. Aún hoy está editado y puesto a disposición del público en Amazon, donde podrás conocer todas las peripecias de aquel insólito viaje.

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