consigue un 10% de descuento en tu seguro de viaje Intermundial

Kirimati, el atolón infinito de Kiribati, la mota diminuta del Pacífico

Vista aérea de la laguna de Kirimati, con el islote Motu Tabu en primer plano.

KIRIMATI ES EL ATOLÓN MÁS GRANDE DEL MUNDO QUE SE CARACTERIZA POR UNA CURIOSIDAD: ES EL PRIMER LUGAR DEL MUNDO EN ENTRAR EN EL AÑO NUEVO.

Kiritimati, también conocida como Isla de Navidad, es un atolón del Océano Pacífico en el norte de las remotas Islas de la Línea perteneciente a la República de Kiribati.

Kiritimati tiene la mayor superficie terrestre de todos los atolones del mundo, unos 388 km2. El atolón tiene aproximadamente 150 kilómetros de perímetro, mientras que la costa de la laguna se extiende por más de 48 kilómetros. Como curiosidad, Kiritimati comprende más del 70% de la superficie terrestre total de Kiribati, un país que abarca 33 atolones e islas del Pacífico.

Kirimati se encuentra a 232 kilómetros al norte del ecuador, 2.160 kilómetros al sur de Honolulu y a 5.360 kilómetros de San Francisco, en Estados Unidos.

Kiritimati se encuentra en la zona horaria más avanzada del mundo, UTC+14, y por lo tanto es uno de los primeros lugares habitados de la Tierra en experimentar el día de Año Nuevo (lo cual también pasa en Caroline Island, perteneciente a Kiribati. Aunque se encuentra a 2.460 kilómetros al este del meridiano 180, la República de Kiribati realineó la línea internacional de cambio de fecha en 1995, colocando a Kiritimati al oeste de la línea de cambio de fecha.

Mapa de la Isla de Kirimati, conocida como Isla de Navidad (Kiribati).
Mapa de la Isla de Kirimati, conocida como Isla de Navidad (Kiribati). Descargar.

Historia de Kirimati

Kirimati hasta la Era de los Descubrimientos

Kiritimati estuvo inicialmente habitada por pueblos polinesios a partir de los años 1.250 – 1.450 d.C.

Algunos investigadores han sugerido que Kiritimati fue utilizado de forma intermitente (probablemente por gente de Tabuaeran al norte) como un lugar para recolectar recursos como aves y tortugas de manera similar al uso de los cinco atolones centrales de las Islas Carolinas.

Los sitios arqueológicos de la isla se concentran a lo largo del lado de barlovento (este) de la isla y consisten en una serie de sitios habitacionales, marae y estructuras de soporte, como cobertizos para guardar canoas y ayudas a la navegación.

El Imperio Español

El atolón de Kirimati fue descubierto por los europeos con la expedición española de Hernando de Grijalva en 1537, que llamó a la isla «Acea» (y así permaneció para España hasta el Siglo XX).

Durante su tercer viaje, el capitán James Cook visitó la isla en la víspera de Navidad (24 de diciembre) de 1777 y la isla fue incluida en un mapa en 1781 como île des Tortues (Isla de las Tortugas) por Tobias Conrad Lotter, aunque los ingleses ya la habían rebautizado como Isla de Navidad.

La colonización europea

El asentamiento permanente en Kirimati comenzó en 1882, principalmente por trabajadores de las plantaciones de cocos y pescadores. En 1902, el gobierno británico concedió un contrato de arrendamiento de 99 años sobre la isla a Levers Pacific Plantations. La empresa plantó casi 73.000 cocoteros en la isla e introdujo ostras perladas de labios plateados en la laguna. El asentamiento no perduró: una sequía extrema acabó con el 75% de los cocoteros y la isla fue abandonada entre 1905 y 1912.

Muchos de los topónimos de la isla datan del padre Emmanuel Rougier, un sacerdote francés que arrendó la isla entre 1917 y 1939 y plantó allí unos 500.000 cocoteros.

Rougier vivía en su casa de un asentamiento que rebautizó como París (de la que solo perduran unas pequeñas ruinas) ubicada en Benson Point, al otro lado del canal Burgle, donde estableció el puerto. Le dio el nombre de Polonia a un pueblo donde entonces vivía Stanisław (Stanislaus) Pełczyński, el administrador polaco de su plantación.

Actualidad

Foto de Kirimati desde la estación espacial internacional (NASA).
Foto de Kirimati desde la estación espacial internacional (NASA).

Joe English, de Medford, Massachusetts, administrador de la plantación de Rougier entre 1915 y 1919, nombró la «colina» más alta de la isla como Joe’s Hill (de unos 12 metros de altura) en su honor. English y dos adolescentes quedaron abandonados en la isla durante un año y medio (entre 1917 y 1919) porque el transporte se había detenido debido a la gripe española que estalló en Tahití y en todo el mundo. English fue posteriormente rescatado por el almirante británico John Jellicoe. Pero English, pensando que el barco de rescate era alemán y que la guerra aún estaba vigente, apuntó con su revólver al almirante Jellicoe, provocando un breve enfrentamiento hasta que se calmaron los ánimos y el lance acabó sin mayores problemas.

Kiritimati fue ocupada por los aliados en la Segunda Guerra Mundial y Estados Unidos tenía el control de la guarnición de la isla. Era importante mantener el atolón, ya que la ocupación japonesa hubiera permitido, eventualmente, la intervención de la ruta de suministro de Hawái a Australia. Durante los primeros meses casi no hubo instalaciones recreativas en la isla y los hombres se divertían cazando tiburones en la laguna. La primera pista de aterrizaje de la isla se construyó en ese momento para abastecer a la estación meteorológica y al centro de comunicaciones de la Fuerza Aérea Estadounidense.

La pista de aterrizaje de Kirimati también proporcionó instalaciones de descanso y reabastecimiento de combustible para los aviones que viajaban entre Hawái y el Pacífico Sur.

En la actualidad, la población de Kirimati ha aumentado en los últimos años, de aproximadamente 2.000 habitantes en 1989 a aproximadamente 5.000 a principios de la década de 2000. Hoy existen cinco pueblos en la isla, cuatro poblados y uno abandonado.

Los principales pueblos de Kiritimati son Banana, Tabwakea y London, que se encuentran a lo largo de la carretera principal en el extremo norte de la isla, y Polonia, que se encuentra al otro lado de la laguna principal hacia el sur. Londres es el pueblo principal y la instalación portuaria. El pueblo abandonado de París, donde vivió Emmanuel Rougier, ya no figura en los informes del censo.

La soberanía española sobre Kirimati: las Carolinas y Palau

Durante la disputa sobre las Islas Carolinas entre Alemania y España en 1885, que fue arbitrada por el Papa León XIII, la soberanía de España sobre las Islas Carolinas y Palaos como parte de las Indias Orientales españolas fue analizada por una comisión de cardenales y confirmada por un acuerdo firmado en 1885.

Su artículo 2 especifica los límites de la soberanía española en el Sur de Micronesia, formada por el Ecuador y los 11°N de latitud y por los 133° y 164° de longitud.

En 1899, España vendió las Marianas, las Carolinas y Palau a Alemania después de su derrota en 1898 en la Guerra Hispanoamericana.

Sin embargo, Emilio Pastor Santos, un discreto investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de España, afirmó en 1948 que había bases históricas para argumentar que Kiritimati (denominada «Acea» en los mapas españoles de la época) y algunas otras islas nunca habían sido consideradas parte de las Carolinas, lo cual respaldaba por las cartas y mapas de la época.

A pesar de haber buscado el reconocimiento de la cuestión relativa a la interpretación del tratado, ningún gobierno español ha hecho ningún intento de afirmar la soberanía sobre Kirimati, y el caso sigue siendo una curiosidad histórica que alimenta, de tanto en cuanto, el debate sobre si el estado español debería reclamar dichos territorios.

Descubre el Mundo!

Déjanos hacer el trabajo duro a nosotros y recibe en tu email los mejores artículos y mapas gratis.

Nunca enviamos spam desde Proyecto Viajero! Échale un vistazo a nuestra Política de Privacidad para más información.

Lo último de Proyecto Viajero